La Diosa Blanca es un libro escrito por Robert Graves en 1948. Se trata de un estudio sobre la mitología y la religión de la antigua Europa, en el que el autor defiende la existencia de una religión matriarcal anterior al patriarcado.
Graves argumenta que la figura de la diosa madre, representada en diversas culturas europeas como la diosa Cibeles, la diosa Isis o la diosa Deméter, fue suprimida por la llegada de los pueblos indoeuropeos y la imposición de una religión patriarcal basada en la figura del dios padre.
El libro está dividido en dos partes. En la primera, Graves analiza la figura de la diosa madre y su papel en la religión y la mitología europeas. En la segunda, se centra en la figura de Dioniso y su relación con la diosa madre.
La Diosa Blanca ha sido objeto de controversia desde su publicación, ya que algunos estudiosos han cuestionado las teorías de Graves y han señalado que su enfoque es demasiado simplista y reduccionista.
A pesar de las críticas, La Diosa Blanca sigue siendo un libro influyente en el estudio de la mitología y la religión, y ha inspirado a muchos otros autores y estudiosos a explorar la figura de la diosa madre y su papel en la historia de la humanidad.
La Diosa Blanca es un libro fascinante que invita a reflexionar sobre la historia de la religión y la mitología, y sobre la importancia de la figura femenina en la cultura y la sociedad.



