Divinas Palabras es una obra teatral escrita por Ramón María del Valle-Inclán en 1919. Se enmarca dentro del movimiento literario conocido como «esperpento», que se caracteriza por la deformación grotesca de la realidad y la crítica social.
La obra cuenta la historia de Mari-Gaila, una mujer que vive en la Galicia rural del siglo XIX y que lucha por sobrevivir en un mundo dominado por la pobreza y la violencia. Mari-Gaila es una mujer fuerte y decidida, pero también es víctima de las circunstancias y de las personas que la rodean.
La obra está llena de personajes grotescos y exagerados, que representan la corrupción y la decadencia de la sociedad de la época. Entre ellos destacan la madre de Mari-Gaila, una mujer cruel y manipuladora, y el cura del pueblo, un hombre hipócrita y corrupto.
La obra ha sido considerada como una crítica feroz a la sociedad española de la época, y ha sido interpretada de diversas formas a lo largo de los años. Algunos la ven como una denuncia de la opresión de la mujer, mientras que otros la interpretan como una reflexión sobre la naturaleza humana y la corrupción del poder.
En cualquier caso, Divinas Palabras es una obra de gran importancia en la literatura española del siglo XX, y ha sido adaptada al cine y al teatro en numerosas ocasiones.
La obra de Valle-Inclán sigue siendo relevante en la actualidad, ya que muchos de los temas que aborda siguen siendo relevantes en nuestra sociedad. La lucha por la supervivencia, la corrupción del poder y la opresión de la mujer son temas que siguen presentes en nuestra sociedad, y que hacen que la obra de Valle-Inclán siga siendo una fuente de inspiración y reflexión para muchos.


